sábado, 20 de febrero de 2021

LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Importancia de la resurrección

La resurrección de Cristo es un pilar fundamental de la fe cristiana, el evento histórico sobre el cual se encumbra o se desploma la doctrina cristiana. El apóstol Pablo lo clarifica en su primera carta a los Corintios: Porque si no hay resurrección de los muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. (1ra de Corintios 15:13-14, 19).

Es más, en el Nuevo Testamento encontramos insistentemente la afirmación de que creer en la resurrección corporal de Cristo es una condición necesaria de la fe cristiana, nadie puede ser salvo sin esta certeza. Lo anterior se encuentra en versículos tales como Romanos 10:9 “Que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”.

La importancia de la resurrección de Cristo es demostrada más todavía en el denuedo y entusiasmo con el que predicaban los primeros cristianos a medida que la iglesia primitiva crecía (ej.: Hechos 2:31; 4:33; 17:18; 26:23). Casi todos ellos como testigos públicos de los evangelios apuntan a la resurrección de Cristo como la esperanza para todos aquellos que deseen la salvación.

¿En qué consistió la resurrección?

En el Nuevo Testamento y atendiendo a las distintas versiones o traducciones modernas de la Biblia, el acontecimiento de la resurrección se expresa con varias palabras: exaltación, glorificación, ascensión, entrada en el santuario del cielo, etc. Pero se prefiere el término «resurrección» porque es el más claro y completo para indicar que el que había muerto ha vuelto a la vida.

A fin de entender lo que sucedió, es necesario establecer primero lo que no es la resurrección:

  1. No es «revivir», es decir, volver a la vida terrenal como antes. Eso es lo que hizo Jesús con Lázaro, con el hijo de la viuda de Nain y con la hija de Jairo: restituyó su cuerpo a la vida ordinaria. Pero después volvieron a morir.
  2. Tampoco se trata solamente de la «inmortalidad del alma», que en este caso sería una especie de resurrección a medias. La resurrección se refiere a la entrada en la vida sin fin de toda la humanidad de Jesús, incluido su cuerpo. Por eso, el sepulcro quedó vacío.
  3. De ninguna manera se trata de una «reencarnación», como lo aceptan y creen el hinduismo y el budismo, que consiste en el traspaso del alma a un cuerpo distinto. El cuerpo de Jesús sigue siendo el mismo.
  4. Mucho menos es como un mero «recuerdo vivo» de Jesús, que habría provocado en sus discípulos la convicción de que seguía presente. Porque fue el encuentro con Jesús resucitado lo que suscitó en sus discípulos la fe en la resurrección, no al revés.
  5. Y tampoco se trató de una realidad «inventada» por los discípulos por fraude o alucinación. Después de la muerte de Jesús, los discípulos estaban tristes, con miedo, incrédulos, escépticos. Sólo un gran acontecimiento pudo cambiarlos, devolviéndoles el primitivo entusiasmo por Jesús y por su seguimiento.

La creencia de una persona en la resurrección de Cristo (o falta de ella) puede generalmente ser resumida en las respuestas a las siguientes preguntas:

1.    ¿Murió realmente Cristo en la cruz? La resurrección de Cristo es claramente imposible si Él no murió.

2.    Si Cristo realmente murió en la cruz, ¿realmente se encontró la tumba vacía? De nuevo, el punto aquí es obvio, sin una tumba vacía, el concepto de la resurrección no tiene sentido alguno.

3.    Si la tumba estaba vacía, ¿cómo sabemos que la razón fue la resurrección de Cristo? ¿Hubo apariciones posteriores a la resurrección? Si puede demostrarse que Cristo murió y fue puesto en una tumba que se encontró vacía, entonces es razonable esperar algún tipo de engaño, a menos, por supuesto, que Jesús apareciera posterior a su muerte a personas, o grupos de personas, después de que la tumba vacía fuera descubierta.

¿Realmente estaba vacía la tumba de Cristo?

Uno de los detalles indiscutibles de la resurrección es que la tumba estaba verdaderamente vacía. El primer indicador respecto de este punto es la reacción de las autoridades judías, cuando tomaron conocimiento de la noticia dada a conocer por los discípulos de que Jesús había resucitado de entre los muertos. En lugar de presentar el cuerpo, o tal vez de organizar una búsqueda, ellos sobornaron a los soldados que habían custodiado la tumba (Mateo 28:11-15). Dicho de otra forma, en lugar de contradecir la afirmación de los discípulos, simplemente optaron por manifestar derechamente el rechazo. El Apóstol Pablo también hace referencia y defiende la tumba vacía en 1ra de Corintios 15:6, cuando señala la aparición de Jesús a los 500, "de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen." Ya que los testigos oculares del tal acontecimiento todavía estaban vivos, hubiera sido muy imprudente de su parte hacer una afirmación tan audaz y fácil de refutar, sin estar seguro de su veracidad.

Evidencia de la Resurrección

  • Primero, Cristo dio a conocer y hablo claramente de su propia resurrección. La Biblia registra: "Desde entonces comenzó Jesús a advertir a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas ... y que era necesaria su muerte y que al tercer día resucitara de entre los muertos" (Mateo 16:21 NVI). Aunque sus seguidores en primera instancia no entendieron lo que les estaba diciendo en ese momento, posteriormente con la secuencia de acontecimientos recordaron Sus palabras.
  • Segundo, Jesús hizo numerosas apariciones a sus seguidores. Él consoló el dolor de los que estaban fuera de su tumba el domingo por la mañana. En el camino a Emaús, explicó cosas acerca del Sí mismo en relación al Antiguo Testamento. Más tarde, comió delante de ellos y los invitó a tocarlo. Las sagradas Escrituras documentan que Jesús fue visto por más de 500 al mismo tiempo. Algunos pueden argumentar que se trató de un engaño masivo, pero ¿cómo se puede explicar la colaboración de 500 personas de forma unánime?
  • Tercero, la fe incondicional de los discípulos es un testimonio completamente creíble y convincente de la Resurrección. Esos mismos discípulos que una vez tuvieron tanto miedo y que estaban propensos a de desertar de su Señor ahora proclamaron valientemente esta noticia, poniendo en riesgo sus vidas con el fin de predicar y expandir el mensaje de la salvación. Este comportamiento aguerrido y valiente no tiene explicación alguna a no ser que tuvieran absoluto conocimiento de que Jesús había resucitado de entre los muertos.
  • Cuarto, el crecimiento y expansión de la iglesia cristiana (los verdaderos seguidores de Cristo) confirma la Resurrección. Por otra parte, el primer sermón de Pedro, que trató sobre la resurrección de Cristo, incitó a los oyentes a recibirlo como su único Salvador presentándolo como un Cristo vivo. Lucas lo documenta mencionándolo de la siguiente forma: "Ese día se añadieron como tres mil personas" (Hechos 2:41). Y ese grupo de creyentes se ha multiplicado constantemente a través de todo el mundo hasta ahora.
  • Finalmente, el testimonio de cientos de millones de vidas transformadas a través de la historia es una muestra irrefutable del poder de la Resurrección. La prueba más concluyente para la resurrección de Jesucristo es que Él como Cristo vivo sigue sin parar transformando vidas.

Significado de la Resurrección

La Resurrección confirma que Jesús es quien dijo ser. Consideremos la magnitud de este evento:

  • La Resurrección demostró que Cristo es divino. El hecho de que Jesucristo murió en la cruz no prueba en sí mismo que Él es Dios. Jesús demostró su deidad cumpliendo las profecías de su muerte y por su regreso de entre los muertos. La Biblia declara que "y quedó demostrado que era el Hijo de Dios cuando fue resucitado de los muertos mediante el poder del Espíritu Santo" (Romanos 1: 4, NTV).
  • La Resurrección demostró el poder de Cristo para perdonar el pecado. La Biblia afirma: "Si Cristo no resucitó, tu fe no tiene valor, aún estás en tus pecados" (1 Corintios 15:17). Al resucitar de los muertos, Jesús demostró su autoridad y poder para romper las cadenas del pecado y asegurar el perdón y la vida eterna a todos los que aceptan su regalo de salvación.
  • La Resurrección reveló el poder de Cristo sobre la muerte. La Biblia registra: "Sabemos que Jesucristo resucitó, y que nunca más volverá a morir, pues la muerte ya no tiene poder sobre Él" (Romanos 6: 9, TLA). La Resurrección también aseguró nuestra victoria sobre la muerte y "nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús" (Efesios 2: 6, NTV).
  • La Resurrección derrotó al enemigo de Dios. Desde el momento de su rebelión original hasta el día de la Cruz, el diablo luchó cruelmente y astutamente para derrocar al reino de Dios. Satanás probablemente estaba convencido de haber dado el golpe final y decisivo en esta guerra en contra de Dios. Pero fue el peor error y más absurdo pensamiento. La cruz fue el triunfo del cielo. Y cuando Jesucristo se levantó, el poder del pecado y la muerte quedaron para siempre destrozados. Gracias a la Resurrección, los cristianos nunca deben temer a Satanás ni a la muerte nuevamente.

Finalmente

Durante 40 días después de Su muerte y resurrección, Cristo apareció muchas veces a Sus seguidores. En una ocasión, reunió a los 11 discípulos restantes en una montaña en Galilea y les dio su Gran Comisión, diciéndoles: "Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo os mandé; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días" (Mateo 28: 19,20). Más tarde, el Libro de los Hechos registra que, en el Monte de los Olivos, amonestó a sus discípulos a esperar en Jerusalén hasta que fueron llenos del Espíritu Santo y luego llevar su mensaje a Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra. (Hechos 1: 4,5,8).

Inmediatamente después, se elevó hacia el cielo y desapareció en las nubes, dejando a los discípulos que lo observaban maravillados. La ascensión de Cristo fue el acto final en el drama de la redención. Completada su misión, Jesucristo fue exaltado a su gloria anterior.

La resurrección de Jesucristo se ubica como el evento más revolucionario e inexplicable de la historia humana, pues su vida configuró dramáticamente el curso de la historia en nuestro tiempo, por lo tanto, la resurrección es la prueba final de que Jesucristo es quien decía ser.

Por ultimo y como fue mencionado anteriormente, existen múltiples testimonios bíblicos de las apariciones independientes de Cristo a más de 500 personas diferentes después de Su resurrección. De hecho, los relatos de la resurrección enumeran hasta 12 diferentes apariciones de Cristo, comenzando con María Magdalena y terminando con el apóstol Pablo. Estas apariciones no pudieron haber sido alucinaciones, debido a la variedad de situaciones y al número de individuos involucrados, no existe nada llamado "alucinación de grupo." Además, estas apariciones fueron físicas y tangibles en su naturaleza, como lo evidenciaron las acciones de Cristo (ej.: cuando comió con los discípulos y cuando sugirió que tocaran Su costado y Sus manos). Su cuerpo resucitado, aunque inmortal, era indudablemente un cuerpo físico.

Las respuestas a las preguntas de arriba buscan proporcionar evidencia directa a favor de la veracidad histórica de la resurrección de Cristo. En este punto, sería útil preguntar si existe alguna evidencia indirecta adicional a favor de la resurrección.

“Si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe”. Así escribía Pablo de Tarso hacia el año 55 a un grupo de cristianos de Corinto. Si Cristo realmente no ha resucitado, toda nuestra fe queda carente de sentido. No tenemos ninguna esperanza verdaderamente definitiva para aportar a ningún hombre. Solo la resurrección de Jesús fundamenta y da sentido a nuestra fe cristiana y a nuestra propia vida.

Si el Evangelio en definitiva es Jesús, lo que es y significa Jesús sólo se descubre a partir de su resurrección. Todo el cristianismo se puede resumir en estas tres palabras: Jesús ha resucitado.

Nos encontramos ante la cuestión más desconcertante que se haya planteado jamás al ser humano. Para quien no cree, la resurrección de Jesús es totalmente inadmisible. Para quien cree, es el final feliz de la historia, la confirmación de que la salvación del hombre no es una ilusión, sino una realidad, la victoria decisiva sobre todo mal y todo límite humano.

Sin más que decir, simplemente te invito a creer en la Victoria del JESÚS RESUCITADO. Dios te Bendiga.

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario