lunes, 16 de octubre de 2017

HAMBRE EN EL MUNDO: LA CRISIS SILENCIOSA

                                               

INTRODUCCION:

“Y habrá hambre en muchos lugares” Mateo 24:7-8 

Comenzamos este comentario, con un fragmento tomado de la Biblia, del libro de Mateo, para reflexionar acerca de este drama que es el hambre, por el cual están atravesando millones de seres humanos. Es alarmante la cifra registrada de hambrientos en el mundo desde 1970, ya que se superó  el umbral histórico de los 1000 millones de hombres, mujeres y niños con hambre. 


El cambio climático, otras de las razones por la cual esta situación se agudiza cada vez más, por supuesto que hay que tomar en cuenta que el tiempo de siembra no es el mismo que el de la cosecha, y ya hay casos de países donde se han producido cambios significativos en sus estaciones. 


La producción de biocombustibles, y la distribución no equitativa de los alimentos es una de las principales causas, pues hay sobre producción de alimentos, el problema es quien tiene el poder sobre los mismos. 


DESARROLLO:


El hambre afecta actualmente a 1200 millones de personas, según los últimos informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación (FAO) ninguna nación escapa a esta realidad. Pero como siempre son las naciones más pobres del mundo las que sufren en mayor grado los embates de la hambruna.

El informe de la FAO , organismo de la ONU para la agricultura y la alimentación, en su apartado para la pobreza anuncia que en 2015, millones de  niños morirán de hambre. Hoy cada 3,5 segundos muere un niño de hambre en el mundo. 


El número de personas que actualmente padece hambre en el mundo, 1.200 millones, es el mayor que se haya registrado jamás en la historia de la humanidad, según el informe sobre Objetivos de Desarrollo del Milenio, presentado en el mes de marzo del presente año.“En el mundo, el número de personas que padecen hambre aumentó de 842 millones en 1990-1992, a 873 millones en 2004-2006 y a 1.200 millones en 2009, nivel que nunca se había alcanzado antes”, dijo el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, en su informe entregado a la Asamblea General. Mundialmente, 24.000 personas mueren al día por hambre. El 70% son mujeres. Más de 1,800 millones de seres humanos no tienen acceso a agua potable. 1,000 millones carecen de vivienda estimable. 840 millones de personas están mal nutridas. De ellos, 200 millones son niños menores de cinco años. 2,000 millones de personas padecen anemia por falta de hierro. 880 millones de personas no tienen acceso a servicios básicos de salud. 2,000 millones de personas carecen de acceso a medicamentos esenciales... y los números siguen en aumento. En México, 23 millones de personas padecen hambre, de los cuales, 11.2 millones no pueden ni siquiera adquirir la canasta de alimentos (de 864 pesos mensuales) con la que el gobierno traza la línea de pobreza extrema..


Otros 100 millones de personas podría sumarse a las cifras del hambre a mitad de este siglo por motivos del cambio climático, según afirma un reciente informe dado a conocer por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas.
“Los cambios en el clima no son teóricos, no solamente se trata de un debate científico, sino de las proyecciones para el futuro; debemos actuar ahora para la gente que está siendo impactada y por los números del hambre que están aumentando en gran parte debido a la acción del clima”, dijo en conferencia de prensa al margen de la cumbre de Copenhague Josette Sheeran, directora ejecutiva del PMA.

¿Qué es el calentamiento global?


El calentamiento global es un fenómeno que se esta dando en nuestro planeta producto de una alteración en el proceso natural del efecto invernadero consistente en el aumento de la temperatura media del planeta.

El efecto invernadero es el proceso natural que permite la vida en la tierra, capturando el calor del sol dentro de nuestra atmósfera a niveles aptos para la vida. Sin embargo el hombre, como siempre, desde ya hace unos años atrás que ya se ha estado empecinando en destruir este sistema inteligente que Dios creó para nuestra supervivencia.

Así es, si bien las causas del calentamiento pueden ser variadas, se ha podido concluir con una certeza del 90% que el hombre es el principal responsable de este desastre planetario que recién está empezando a manifestarse debido a su excesivo uso de combustibles fósiles que son usados en sus industrias, liberando dióxido de carbono, el cual es uno de los gases de efecto invernadero. 

 Entre un 10 y 20% podrían crecer las víctimas del hambre si no se toman acciones globales en contra del cambio climático, advierte el documento. La concentración mayor en dos terceras partes sucedería en África debido al incremento en la aridez de la tierra, que se suma a los problemas de desarrollo y pobreza en dicho continente.
El informe titulado “El cambio climático y el hambre. Responder al desafío” habla de la marcada relación entre esos dos fenómenos y de la agenda inexorable que se aproxima. “Reaccionar ante el número creciente de hambre y desnutrición causadas por los efectos del cambio climático representará una de las tareas principales del trabajo del PMA en el siglo XXI”, señala el documento del PMA.
Los cultivos de arroz, trigo y maíz podrías verse fuertemente devastados debido a las altas temperaturas; la disponibilidad del agua también es otro problema que debe ser considerado especialmente en los países en desarrollo. Tanto la producción como la seguridad alimentaria son temas que emergen en este debate, así como la necesidad de implementar medidas para la adaptación al cambio climático, como las prácticas de riego y el comercio de alimentos.
“La adaptación requerirá de investigación sustantiva, innovación y reforma de la agricultura, especialmente en los lugares más vulnerables al cambio climático: el trópico semi-árido y las zonas costeras de baja altitud”, indicó el Profesor Martin Parry, autor principal del estudio y antiguo vicepresidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático.
Para los expertos de Naciones Unidas, el hambre es el principal reto al cual habrá que enfrentarse por el cambio climático. La directora del PMA prevé que los precios y la oferta alimentaria seguirán siendo volátiles en un futuro cercano.

En la Biblia encontramos varios relatos de personas que padecieron hambre. Jesucristo se ocupó de alimentar no sólo el espíritu y el alma de quienes lo seguían, sino que también les proveyó el pan que su cuerpo necesitaba en esos momentos (Mateo 14). Al ser imitadores de Cristo debemos tener presente que es necesario también el ocuparnos de las necesidades físicas de nuestro prójimo, sin descuidar el entorno espiritual. Santiago lo expresó de la siguiente manera:“Hermanos en Cristo, ¿de qué sirve que algunos de ustedes digan que son fieles a Dios, si no hacen nada bueno para demostrarlo? ¡Así no se van a salvar! Si alguien no tiene ropa ni comida, de nada le sirve que tú le digas: «Que te vaya bien, abrígate y come hasta que te llenes», si no le das lo que necesita para abrigarse y comer bien. Lo mismo pasa con la fidelidad a Dios: de nada nos sirve decir que somos fieles a Dios si no hacemos nada que lo demuestre. Esa clase de fidelidad está muerta.” (Santiago 2:14-17 Versión Biblia Lenguaje Sencillo) Pidamos a Dios un corazón sensible a las necesidades de los demás, especialmente con los hermanos en la fe (Gál.6:10). Doblemos nuestras rodillas por la gente que padece hambre en el mundo y extendamos nuestras manos a aquél necesitado que llama a nuestra puerta

CONCLUSION:

Sin duda no acabaremos con este flagelo, porque estas cosas deben suceder para que se cumpla la palabra de Dios, pero esto no quiere decir que no debamos tener un corazón sensible hacia los que sufren, somos llamados, la iglesia del Señor, a demostrar el amor de Dios que está en nosotros en los que padecen alguna necesidad.
Nuestra gran esperanza es que se hará realidad lo que Cristo prometió. Cuando tenemos confianza en nuestro destino final, podemos seguir a Cristo sin titubear, sin que importe lo que debamos enfrentar. Podemos alentarnos con la esperanza de la venida de Cristo.

Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario…

Apocalipsis 6: 6