martes, 26 de diciembre de 2017

¿Puede la Felicidad ser una meta para el 2018?




Cuando estamos ad portas de un nuevo año, es pertinente analizar cuáles serán las metas para el año 2018, y surgen varias opciones, ser el mejor, (estudiante, trabajador, papa, mama, servidor, etcétera), logros económicos, o matrimoniales todos validos a la hora de planificar nuestro 2018, sin embargo todos ellos convergen en la búsqueda de la felicidad.
Todos los días se publican investigaciones acerca de la felicidad y otros temas referidos al bienestar en general, claramente no todos son iguales en cuanto a la rigurosidad o alcance. En la década de los treinta hubo un hombre que tenía mucha inquietud por conocer cuáles eran los secretos de la felicidad o dicho de otra forma como el hombre alcanza la felicidad.    Sin lugar a dudas que el tema puede abordarse de muchas formas, considerando desde el punto de vista biológico hasta el sociológico.  Pero se puede decir  a ciencia cierta que pocas investigaciones han abordado el tema con la profundidad alcanzada por  William Thomas Grant.
El Grant Study, conocido así por su impulsor, un importante filántropo, fue un ambicioso proyecto que se desarrolló a lo largo de siete décadas y que ha constituido una de las referencias más importantes en lo que a las investigaciones sobre felicidad personal se refiere. Todo comenzó a finales de los años treinta, cuando se seleccionaron dos grupos de estudio.   Uno estaba formado por 237 estudiantes de Harvard perfectamente sanos, y el otro, por 332 ciudadanos nacidos en las barriadas de Boston que no tenían antecedentes penales. Los investigadores siguieron los pasos de ambos grupos durante los siguientes sesenta años, y analizaron todas las variables que estaban al alcance de su mano, de las mentales como el coeficiente intelectual a las físicas como estatura. Sus conclusiones dieron lugar a dos de los libros más importantes de la sociología americana: Adaptation to Life (1977) y Aging Well (2002).  Pero como este es  un estudio de largo alcance en el tiempo, quien termino las conclusiones fue George Valliant, que comenzó a tomar las riendas del estudio Grant en el año 1966, y quien publicó en 2013 un libro con las conclusiones que ha obtenido de su larga experiencia investigadora: Triumphs of Experience (Belknap Press).     Valliant, que ya goza de una avanzada edad (tiene casi 80 años), cree que los datos son complejos pero la fórmula es sencilla: la felicidad es el amor, ni más ni menos. Como él mismo ha afirmado en alguna ocasión, “los setenta y cinco años y veinte millones de dólares gastados en el Grant Project apuntan a una única conclusión que se puede reducir a cinco palabras: “la felicidad es el amor. Punto”.
Al considerar los resultados de este estudio, solo puede venir a nuestras mentes un gran regocijo, seguridad y agradecimiento a Dios nuestro Señor, Él ha provisto conocimiento de su voluntad a través de la Biblia, como también la experiencia personal de convivir con su Espíritu Santo, quien revela la sabiduría de Dios y el camino por el cual el hombre debe transitar para ser feliz.

Al analizar las escrituras no hay otra dimensión sino que el hombre sea feliz y esto es lo que Dios busca.    Como seres creados somos dependientes de este Señor Creador, sin embargo el pecado vino a interferir en esta dependencia y rompió la comunión que existía.   Pero Dios no se quedó inactivo frente a la ocurrencia de esta tragedia humana, sino que inmediatamente creo un plan redentor, que consistió  en enviar a su único Hijo para reconciliar esta relación de dependencia, a través del sacrificio vicario de Cristo quedando justificado todo aquel que por fe cree y le acepta.
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.                                                                   Romanos 5:1
Al vivir esta nueva experiencia redentora la vida del hombre queda reconciliada con su creador y acepta en sumisión la gran dependencia del amor de Dios en su vida.    Esta nueva vida otorga algo más que la felicidad, es un escalón más arriba, es el gozo eterno de la salvación que espera todo aquel que ha creído en Jesús como su todo suficiente salvador.
Y el Dios de esperanza os llene de todo GOZO y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.                  Romanos 15:13

En esta fecha que estamos viviendo analicemos si está en nuestras metas alcanzar el gozo eterno de la salvación, es tiempo de volver todo nuestro pensamiento emociones y fuerzas hacia Jesús el único facultado para llevarnos a la plenitud del gozo.
Si tiene dificultades para alcanzarlo dispóngase en oración sistemática, no es suficiente un par de oraciones de buenos deseos,  sino programar oraciones diarias buscando este objetivo.
El Señor le bendiga y conceda fe en este camino.


miércoles, 22 de noviembre de 2017

Las Redes Sociales


Antes de comenzar…

Sin duda alguna, nuestra generación ha experimentado un vertiginoso avance tecnológico, único en cualquier otra etapa de la historia humana. La globalización, soportada en nuevas tecnologías comunicacionales y el gran avance de internet, han puesto a nuestro alcance posibilidades inimaginables para generaciones anteriores.

Es allí, donde emergen grandes y sigilosos peligros, que pueden truncar el crecimiento y desarrollo del creyente. Transgredir las normas de Dios es cada día más sencillo, enmarcado en un plan universal dirigido por el mismo Satanás para alejar al hombre de Dios. Sin duda, “las corrientes de este siglo” (Romanos 12.2) buscan la consolidación de un gobierno mundial sustentado en un humanismo que excluye a Dios de todo lugar.

Llama profundamente la atención el gran uso y en ciertos ámbitos la total dependencia de nuestros estilos de vida a la gran red de conexión virtual que ampliamente conocemos como Internet. ¿Cuántas de nuestras actividades diarias se verían seriamente comprometidas si careciéramos de nuestra tan útil conexión? Sin ir más lejos, una organización con sede en Nueva York (EE.UU.) llamada Media Development Investment Fund (fondo de inversión para el desarrollo de medios, MDIF por sus siglas en inglés) tiene la intención de cambiar totalmente la era de la informática en línea dando acceso gratuito a Internet a todo el planeta, proyecto denominado Outernet, y que fue implementado el año 2015, basado en el envío de datos a través de ondas de radio desde satélites en la órbita terrestre.

Ante esta realidad, es válido y pertinente que nos preguntemos ¿qué lugar ocupa esta red en los planes del príncipe (Juan 12.31) de este mundo? ¿Cuál es el uso adecuado que cada creyente debiera dar a esta herramienta?


La Paradoja de la libertad


“Yo he venido para tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10.10)

Aún resuenan en nuestros corazones esta dulce declaración de Jesús. Sus planes son planes de libertad y plenitud de vida.

No obstante no puedes pasar por alto los planes de nuestro enemigo: “El ladrón (Satanás) no viene sino para hurtar y matar y destruir” (Juan 10.10). Satanás vino a esclavizar, a robarle al hombre lo que Jesús le confirió por gracia. Y una de sus más grandes estrategias ha sido someter al hombre a adicciones que sujetan sus vidas a maldiciones, angustias, muerte y a todo aquello que Jesús jamás soñó para él.

Una adicción, según la organización mundial de la salud (OMS) es una enfermedad física y emocional. En el sentido tradicional es una dependencia  o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación debido a la satisfacción que esta causa a la persona. No obstante, la palabra adicción cobra una real dimensión al considerar su origen etimológico. “Adicto” proviene del latín que denotaba al deudor que, por falta de pago, era entregado como esclavo a su acreedor.

“Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado,
esclavo es del pecado.” (Juan 8.34)

La práctica común del pecado es una adicción (Romanos 6.12). Nos esclaviza. Nuestra generación no sólo se enfrenta a adicciones como el alcoholismo, la drogadicción, la pornografía, la ludopatía, etc., sino también una serie de nuevos peligros, entre los que destaca la “ciberadicción”. Su significado es sencillo, corresponde a un trastorno de adicción a Internet (IAD), o, más ampliamente, el uso excesivo, problemático y/o patológico, de Internet, a través de diversos dispositivos (ordenadores, teléfonos, tablets, etc.), que interfiere con la vida diaria. Es más común de lo que imaginas descubrir adicciones que invaden nuestras vidas y coartan nuestra libertad en Cristo.

“Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados;
El castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.” (Isaías 53.5)

La Escritura es clara en señalar que Dios no diseñó al hombre para vivir aquella esclavitud, y al verle preso a causa del pecado entregó a su Hijo para redimirnos. La esclavitud al pecado es parte del pérfido plan de satanás para destruir a la humanidad. Es en este punto, al considerar nuestra relación con Internet, donde debiéramos preguntarnos: ¿He dejado de ser un usuario de Internet para convertirme en un dependiente de Internet?


¿Cuál es el plan de Satanás?


Para comprender el plan de Satanás debemos remontarnos a su origen.

Satanás fue originalmente creado por Dios (Colosenses 1.16).

“Todas las cosas por medio de él fueron hechas,
y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho” (Juan 1:3)

Dios  no creó el mal. Satanás era perfecto cuando fue originalmente creado por Dios, pero le fue dada una voluntad libre para escoger el bien o el mal. “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta que se halló en ti maldad” (Ezequiel 28:15).
La Biblia describe la posición original de Satanás en Ezequiel 28:12-17. Cuando Satanás fue originalmente creado, él era un ángel de Dios. Era un integrante de la clase de los querubines, santo, sabio,  hermoso, y perfecto. Le fue concedida autoridad entre los querubines y es llamado “guardián” o querubín “protector”. Su nombre era originalmente Lucifer que significa “portador de la luz” (Isaías 14:12). Él fue ataviado con piedras preciosas engarzadas en oro (Ezequiel 28:13; Éxodo 28:11-15). Le fue dada una posición en la montaña sagrada de Dios y aparentemente guiaba la adoración (Ezequiel 28:13).
Qué brillante, y hermoso cuadro de Satanás en su posición original es dado en la Palabra de Dios. Es descrito como una gema de piedras preciosas. Pero una gema no tiene luz por sí misma. No es hermosa en un cuarto oscuro. Su belleza reside en  su habilidad para reflejar la luz del exterior. Cuando Dios creó a Lucifer, lo hizo con la capacidad de reflejar la gloria de Dios a un mayor grado que cualquier otro ser creado. Dios era la luz que hacía a Lucifer radiar belleza.  
Pero Satanás no retuvo su gloriosa posición. La Biblia describe su rebelión y caída (Isaías 14:12-15 / Ezequiel 28:17).
Como resultado de su rebelión, Satanás fue expulsado del cielo (Ezequiel 28.16-17), se corrompió su carácter, se pervirtió su poder, fue destinado al lago de fuego (Isaías 14.15) y corrompió a un tercio de los ángeles que cayeron del cielo con él, es a saber, sus demonios.
La Biblia lo describe como inteligente y penetrante (2ª Corintios 11.3), emocional (Apocalipsis 12.17), con voluntad propia (2ª Timoteo 2.26), poderoso (Efesios 2.2), engañoso (Efesios 6.11), rudo y cruel (1ª Pedro 5.8)  y mentiroso (2ª Corintios 11.14).
Cabe preguntarnos: ¿Tiene Satanás los mismos atributos que Dios? La respuesta es obvia y categórica ¡No! Dios es un ser creador, mientras que Satanás es un ser creado. ¿Notas la diferencia? De esta verdad podemos entender que los atributos de Dios no son comparables a los de Satanás. La omnisciencia, la omnipresencia y la omnipotencia sólo le pertenecen a Dios.

Entonces, ¿Satanás, todo lo puede? No. ¿Está en todos lados? No. ¿Todo lo conoce? No. Por lo tanto puedes estar seguro que ¡él no conoce tus pensamientos! Esto queda en evidencia en la Biblia cuando observamos la gran relevancia que Dios le da a “confesar” (Romanos 10.9). Dios conoce lo que hay en nuestro corazón, Satanás sólo lo que sale de nuestra boca y observa en nuestros actos.


¡Estamos en guerra! Una lucha de estrategia

Pablo, el apóstol, nos enseña que estamos en guerra (2ª Timoteo 2.3) y además nos señala que las batallas que libramos no son terrenales o corpóreas, sino espirituales (Efesios 6.12). En esta lucha, con horror hoy vemos a Satanás desplegando sus más astutas estrategias para dañar a nuestra generación.

Reflexionemos en esta lucha de estrategias.

Nota el hecho de que las cifras de uso, abuso y dependencia a Internet crecen en Chile y el mundo entero y cómo el acceso a redes sociales es el principal uso que damos a internet. Chile es líder en América Latina en la penetración de internet en la población. Se estima que el 72% de la población chilena posee acceso a Internet. Nota un segundo aspecto importante: el centro de toda red social es dejar en evidencia lo que hay dentro de tu corazón. Aquí tienes un pilar fundamental en la estrategia de Satanás.

Podríamos preguntarnos: ¿Es necesario que el mundo sepa lo que sentimos? De alguna manera hemos sido convencidos que sí. El mayor porcentaje de publicaciones en redes sociales es de sentimientos y emociones. Más del 50% de las publicaciones de los usuarios de redes sociales es para expresar sentimientos, mostrar lo que hay dentro de su corazón. “Me siento solo…”, “estoy confundido”, “necesito un respiro…” y tantas otras expresiones son fácilmente obserables al realizar un pequeño paseo por los diversos muros de las distintas redes. A pesar que las redes sociales pueden ser ocupadas para muchas cosas constructivas como evangelizar, ampliar nuestro conocimiento, encontrar trabajo, dar a conocer ideas y opiniones, etc., la realidad muestra que en su mayoría está siendo empleada para realizar un verdadero trabajo de espionaje al corazón del hombre. ¡Qué  gran daño puede provocar a nuestra generación exponer gratuitamente el corazón a Satanás! Día a día nuestros jóvenes se desnudan ante miles de usuarios y lo que es aún pero, ante su principal enemigo, Satanás, exponiendo lo más íntimo de su ser: su corazón.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
Porque de él mana la vida.”
Proverbios 4.23

Por miles de años el corazón del hombre había estado velado para Satanás, pero al parecer encontró una manera de conocer lo que antes sólo Dios conocía. Muchos de los creyentes que con sinceridad libran la batalla de la fe, están abriendo una ventana extremadamente peligrosa para que Satanás tome ventaja en esta guerra.

La combinación de un mal uso de internet con un mal uso de nuestras redes sociales pede ser catastrófico. Vemos a creyentes que antes de contarle a Dios sus inquietudes, lo cuentan a su enemigo. Antes de buscar ayuda en sus amigos o familia, recurren a quien más daño les quiere hacer en todo este universo. Vemos a Satanás robándoles el tiempo, empobreciendo su vida de oración y búsqueda de Dios. Observamos cómo lejos de cuidar la obra de Dios en nuestros corazones, desprolijamente muchos absorben el mal que nuestro adversario siembra indiscriminadamente en la web.

Siempre creímos que el riesgo de las redes sociales era hacer mal uso de ellas en el sentido de mentir, juzgar, realizar bulling a otra persona, etc., no obstante existe un riesgo mayor.

¿Asombroso verdad? Jóvenes preparados, motivados y dispuestos a seguir a Cristo son presa de un plan diabólico para esclavizar al hombre. La respuesta de Satanás es evidente, ataca cuando oye de tus propios labios que eres susceptible. Tu muro le enseña a Satanás cuando atacar. El resultado puede ser devastador.


De la abundancia de tu corazón habla tu muro

Si Dios tuviera Facebook, ¿lo añadirías como tu amigo? ¿Estarías dispuesto a que él conociera tus publicaciones, tus preferencias y tus comentarios? O, si yo sin conocerte, examinara exhaustivamente tu muro, ¿concluiría que eres un creyente redimido por Jesús, enamorado de él?

Tenemos la oportunidad única de mostrarles a otros que esta batalla se puede ganar. Nuestros padres en la fe nos han demostrado que con Cristo podemos ser más que victoriosos (Romanos 8.37). Pero todo comienza con un compromiso personal.

¿Descansaremos pacientemente mientras Satanás destruye a miles? ¿Seremos espectadores de una masacre espiritual? Nuestro llamado es a experimentar aquel “vivo celo por Jehová” y mediante la rendición de nuestras redes sociales a Cristo marcar una diferencia.

Desde ahora la decisión es tuya.

 “Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce,
y pelearán contra ti, pero no te vencerán;
porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová.”

Jeremías 15.20

lunes, 16 de octubre de 2017

HAMBRE EN EL MUNDO: LA CRISIS SILENCIOSA

                                               

INTRODUCCION:

“Y habrá hambre en muchos lugares” Mateo 24:7-8 

Comenzamos este comentario, con un fragmento tomado de la Biblia, del libro de Mateo, para reflexionar acerca de este drama que es el hambre, por el cual están atravesando millones de seres humanos. Es alarmante la cifra registrada de hambrientos en el mundo desde 1970, ya que se superó  el umbral histórico de los 1000 millones de hombres, mujeres y niños con hambre. 


El cambio climático, otras de las razones por la cual esta situación se agudiza cada vez más, por supuesto que hay que tomar en cuenta que el tiempo de siembra no es el mismo que el de la cosecha, y ya hay casos de países donde se han producido cambios significativos en sus estaciones. 


La producción de biocombustibles, y la distribución no equitativa de los alimentos es una de las principales causas, pues hay sobre producción de alimentos, el problema es quien tiene el poder sobre los mismos. 


DESARROLLO:


El hambre afecta actualmente a 1200 millones de personas, según los últimos informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación (FAO) ninguna nación escapa a esta realidad. Pero como siempre son las naciones más pobres del mundo las que sufren en mayor grado los embates de la hambruna.

El informe de la FAO , organismo de la ONU para la agricultura y la alimentación, en su apartado para la pobreza anuncia que en 2015, millones de  niños morirán de hambre. Hoy cada 3,5 segundos muere un niño de hambre en el mundo. 


El número de personas que actualmente padece hambre en el mundo, 1.200 millones, es el mayor que se haya registrado jamás en la historia de la humanidad, según el informe sobre Objetivos de Desarrollo del Milenio, presentado en el mes de marzo del presente año.“En el mundo, el número de personas que padecen hambre aumentó de 842 millones en 1990-1992, a 873 millones en 2004-2006 y a 1.200 millones en 2009, nivel que nunca se había alcanzado antes”, dijo el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, en su informe entregado a la Asamblea General. Mundialmente, 24.000 personas mueren al día por hambre. El 70% son mujeres. Más de 1,800 millones de seres humanos no tienen acceso a agua potable. 1,000 millones carecen de vivienda estimable. 840 millones de personas están mal nutridas. De ellos, 200 millones son niños menores de cinco años. 2,000 millones de personas padecen anemia por falta de hierro. 880 millones de personas no tienen acceso a servicios básicos de salud. 2,000 millones de personas carecen de acceso a medicamentos esenciales... y los números siguen en aumento. En México, 23 millones de personas padecen hambre, de los cuales, 11.2 millones no pueden ni siquiera adquirir la canasta de alimentos (de 864 pesos mensuales) con la que el gobierno traza la línea de pobreza extrema..


Otros 100 millones de personas podría sumarse a las cifras del hambre a mitad de este siglo por motivos del cambio climático, según afirma un reciente informe dado a conocer por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas.
“Los cambios en el clima no son teóricos, no solamente se trata de un debate científico, sino de las proyecciones para el futuro; debemos actuar ahora para la gente que está siendo impactada y por los números del hambre que están aumentando en gran parte debido a la acción del clima”, dijo en conferencia de prensa al margen de la cumbre de Copenhague Josette Sheeran, directora ejecutiva del PMA.

¿Qué es el calentamiento global?


El calentamiento global es un fenómeno que se esta dando en nuestro planeta producto de una alteración en el proceso natural del efecto invernadero consistente en el aumento de la temperatura media del planeta.

El efecto invernadero es el proceso natural que permite la vida en la tierra, capturando el calor del sol dentro de nuestra atmósfera a niveles aptos para la vida. Sin embargo el hombre, como siempre, desde ya hace unos años atrás que ya se ha estado empecinando en destruir este sistema inteligente que Dios creó para nuestra supervivencia.

Así es, si bien las causas del calentamiento pueden ser variadas, se ha podido concluir con una certeza del 90% que el hombre es el principal responsable de este desastre planetario que recién está empezando a manifestarse debido a su excesivo uso de combustibles fósiles que son usados en sus industrias, liberando dióxido de carbono, el cual es uno de los gases de efecto invernadero. 

 Entre un 10 y 20% podrían crecer las víctimas del hambre si no se toman acciones globales en contra del cambio climático, advierte el documento. La concentración mayor en dos terceras partes sucedería en África debido al incremento en la aridez de la tierra, que se suma a los problemas de desarrollo y pobreza en dicho continente.
El informe titulado “El cambio climático y el hambre. Responder al desafío” habla de la marcada relación entre esos dos fenómenos y de la agenda inexorable que se aproxima. “Reaccionar ante el número creciente de hambre y desnutrición causadas por los efectos del cambio climático representará una de las tareas principales del trabajo del PMA en el siglo XXI”, señala el documento del PMA.
Los cultivos de arroz, trigo y maíz podrías verse fuertemente devastados debido a las altas temperaturas; la disponibilidad del agua también es otro problema que debe ser considerado especialmente en los países en desarrollo. Tanto la producción como la seguridad alimentaria son temas que emergen en este debate, así como la necesidad de implementar medidas para la adaptación al cambio climático, como las prácticas de riego y el comercio de alimentos.
“La adaptación requerirá de investigación sustantiva, innovación y reforma de la agricultura, especialmente en los lugares más vulnerables al cambio climático: el trópico semi-árido y las zonas costeras de baja altitud”, indicó el Profesor Martin Parry, autor principal del estudio y antiguo vicepresidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático.
Para los expertos de Naciones Unidas, el hambre es el principal reto al cual habrá que enfrentarse por el cambio climático. La directora del PMA prevé que los precios y la oferta alimentaria seguirán siendo volátiles en un futuro cercano.

En la Biblia encontramos varios relatos de personas que padecieron hambre. Jesucristo se ocupó de alimentar no sólo el espíritu y el alma de quienes lo seguían, sino que también les proveyó el pan que su cuerpo necesitaba en esos momentos (Mateo 14). Al ser imitadores de Cristo debemos tener presente que es necesario también el ocuparnos de las necesidades físicas de nuestro prójimo, sin descuidar el entorno espiritual. Santiago lo expresó de la siguiente manera:“Hermanos en Cristo, ¿de qué sirve que algunos de ustedes digan que son fieles a Dios, si no hacen nada bueno para demostrarlo? ¡Así no se van a salvar! Si alguien no tiene ropa ni comida, de nada le sirve que tú le digas: «Que te vaya bien, abrígate y come hasta que te llenes», si no le das lo que necesita para abrigarse y comer bien. Lo mismo pasa con la fidelidad a Dios: de nada nos sirve decir que somos fieles a Dios si no hacemos nada que lo demuestre. Esa clase de fidelidad está muerta.” (Santiago 2:14-17 Versión Biblia Lenguaje Sencillo) Pidamos a Dios un corazón sensible a las necesidades de los demás, especialmente con los hermanos en la fe (Gál.6:10). Doblemos nuestras rodillas por la gente que padece hambre en el mundo y extendamos nuestras manos a aquél necesitado que llama a nuestra puerta

CONCLUSION:

Sin duda no acabaremos con este flagelo, porque estas cosas deben suceder para que se cumpla la palabra de Dios, pero esto no quiere decir que no debamos tener un corazón sensible hacia los que sufren, somos llamados, la iglesia del Señor, a demostrar el amor de Dios que está en nosotros en los que padecen alguna necesidad.
Nuestra gran esperanza es que se hará realidad lo que Cristo prometió. Cuando tenemos confianza en nuestro destino final, podemos seguir a Cristo sin titubear, sin que importe lo que debamos enfrentar. Podemos alentarnos con la esperanza de la venida de Cristo.

Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario…

Apocalipsis 6: 6