lunes, 13 de julio de 2015



El término desastre natural hace referencia a las enormes pérdidas materiales y de vidas humanas ocasionadas por eventos o fenómenos naturales como los terremotos, inundaciones, tsunamis, deslizamientos de tierra, deforestación, contaminación ambiental y otros.

Los fenómenos naturales, como la lluvia, terremotos, huracanes o el viento, se convierten en desastre cuando superan un límite de normalidad.

Los desastres naturales no solo causan efectos devastadores en el momento en que se producen, sino que afectan el desarrollo humano-económico de una región, generando pobreza, destrucción de infraestructura, disminución en la producción agrícola, afectando la seguridad alimentaria, la salud y la educación, lo que se traduce en estancamiento tecnológico y social.

Los distintos tipos de desastres naturales que existen pueden clasificarse en cuatro grupos: 
  • Hidrológicos 
  • Meteorológicos 
  • Geofísicos 
  • Biológicos

Desastres naturales hidrológicos

Dentro de este grupo se clasifican a todos aquellos que se originan en el agua, es decir, en los mares y océanos del mundo. Ocurren como consecuencia de la acción de las aguas y los ejemplos más claros son el tsunami, inundaciones u oleajes tempestuosos.


Desastres naturales meteorológicos

Este tipo de desastre natural puede darse en muchas variaciones y todas ellas están relacionadas con el clima. Dentro de los desastres naturales meteorológicos tenemos por ejemplo los tifones, frentes fríos y cálidos, la corriente del niño y la niña, tornados, tormentas tropicales, huracanes, nevadas, granizo, sequía e inundaciones por lluvia.


Desastres naturales geofísicos

Son todos aquellos desastres naturales que se forman o surgen de las entrañas mismas del planeta Tierra o de la superficie terrestre. Dentro de este grupo podemos encontrar las avalanchas, derrumbes, tormentas solares, terremotos, erupciones volcánicas, incendios y hundimientos de tierra, entre algunos otros


Desastres naturales biológicos

Son provocados por alguna circunstancia especial dentro del reino animal y de algún modo afectan al ambiente y a la humanidad. El desastre natural biológico más importante y representativo es la tan compleja marea roja. Otros ejemplos pueden ser pestes, epidemias e infecciones como la fiebre porcina o la gripe aviar.


LOS 13 PEORES DESASTRES NATURALES 
DEL SIGLO XXI


Durante el siglo XXI se ha registrado una inusual cantidad de fenómenos naturales que han resultado catastróficos para los humanos.

Terremoto de Bam - Irán, 2003





El terremoto de magnitud 6,6 ocurrido en Irán, el 26 de diciembre de 2003, se cobró entre 35.000 y 46.000 vidas.









Terremoto de Java - Indonesia, 2006




El 27 de mayo de 2006 cerca de la ciudad de Java, en Indonesia, tuvo lugar un terremoto de magnitud 6,3 que causó más de 3 000 heridos.










Tsunami del sudeste asiático, 2004



El 26 de diciembre de 2004 tuvo lugar un terremoto de magnitud 9, con epicentro a 120 kilómetros al oeste de Sumatra. Este causó una serie de devastadores tsunamis a lo largo de las costas del océano Índico, que acabaron con la vida de cerca de 230.000 personas.








Huracán  Katrina - Estados Unidos, 2005



Katrina fue el huracán que causó más daños económicos en la historia de Estados Unidos, y está en el top five en pérdida de vidas humanas. El principal daño ocurrió en New Orlèans, donde perdieron la vida más de 2000 personas. Aún hoy en día son visibles las pérdidas materiales.




Ciclón Nargis - Birmania, 2008




El 27 de abril de 2008 se formó un ciclón que a principios de mayo se convirtió en una enorme ola que penetró 35 kilómetos de la costa de Birmania. Se reportaron en total 150.000 muertos y más de 50.000 desaparecidos. 





Terremoto de Cachemira, 2005




Tuvo lugar el 8 de octubre de 2005 en la región de Cachemira, entre India y Pakistán. El terremoto de magnitud 7,6 quitó la vida a más de 80.000 personas y se estima que más de 4 millones perdieron su hogar.






Terremoto de Guyarat - India, 2001




El terremoto de magnitud 7,7, del 26 de enero del 2001, tuvo como resultado la pérdida de más de 19.000 vidas humanas y, se estima, un saldo de 167.000 heridos. 




Ola de calor en Europa, 2003




La ola de calor que golpeó Europa entre los meses de junio a agosto del 2003 acabó con la vida de 40.000 personas aproximadamente. El país que se vio más afectado fue Francia, con al menos 15.000 víctimas.







Ola de calor Rusia, 2010



Superando los 41 ºC de temperatura el 31 de julio, Rusia fue el país más afectado de la llamada ola de Calor del Hemisferio Norte de 2010. Se estima que durante toda la ola, Rusia tuvo que lamentar alrededor de 56.000 muertes.







Terremoto de Sichuan - China, 2008



El 12 de mayo de 2008 en China tuvo lugar un terrible terremoto que acabó con la vida de casi 70.000 personas.









Terremoto y tsunami de Japón, 2011



El 11 de marzo de 2011, a 130 km de la costa de Honshu, se produjo un terremoto de magnitud 9 que produjo un terrible tsunami con olas de más de 40 metros de altura. El temblor duró seis minutos y se cobró la vida de casi 18.500 personas. 







Terremoto de Haití, 2010

El 12 de enero de 2010 un terremoto de magnitud 7 se produjo a 15 kilómetros de la capital, Puerto Príncipe. El terremoto, y una serie de réplicas de magnitudes entre 5 y 6 en la escala Richter, acabó con la vida de más de 316.000 personas, y 350.000 resultaron heridas. Quizás esta sea la peor catástrofe natural del siglo XXI, debido a que se produjo en el país más pobre de América, y hasta el día de hoy no se ha podido recuperar totalmente.



Terremoto de Chile 2010



América se vio golpeada nuevamente. Esta vez en Chile, un terremoto de magnitud 8,8 en la escala, se produjo en el mar frente a las localidades de Curanipe y Cobquecura. La región más afectada fue la región del Maule que tuvo casi 300 muertos, para un total de 525.




LA VISIÓN CIENTÍFICA


Frecuentemente surge la pregunta entre las comunidades científicas encargadas de estos temas sobre qué tan natural es un desastre natural. Esto es, qué tan responsable es la actividad humana, del creciente número de desastres naturales en el planeta, en virtud del hecho de que ello está acelerando el ritmo de calentamiento del planeta. También se discute sobre la inequidad económica, que vulnera más a los más pobres y les impide acumular el capital necesario para construir en zonas de menor riesgo, por citar sólo unos ejemplos de la contribución del hombre a aumentar el riesgo de desastres naturales.

En el gráfico adjunto se puede apreciar una tendencia al incremento en los registros de desastres naturales en las últimas dos décadas.

Según el estudio desarrollado por EM-DAT en cooperación por la OMS, concluye que en los últimos 25 años, se han cuadruplicado los desastres naturales e incrementado el número de personas afectadas. 



LA VISIÓN CRISTIANA


Este artículo no pretende cambiar el pensamiento de los escépticos, ya que para encontrar el sentido de muchos de los acontecimientos mundiales actuales e históricos, hay que partir de una premisa fundamental, “Hay un ser superior Creador que es Dios”.

Si se analiza el libro de Génesis se encuentra una clara exposición acerca de la creación de Dios, y de cómo sabiamente él estableció un orden perfecto. Este orden está sustentado en leyes que Dios dejo instauradas y son inalterables por mano alguna que no sea la de Dios.

El Sr. Burt Thompson lo resumió de una manera excelente:

“Dios creó un mundo gobernado por leyes naturales establecidas desde la Creación. Si el hombre se tira de un edificio de cinco pisos, la gravedad lo llevará hasta el suelo debajo de él. Si un niño se para en frente de un tren en marcha – como no puede haber dos objetos ocupando el mismo espacio al mismo tiempo – el tren va a dar al niño y posiblemente cause su muerte. Las mismas leyes que gobiernan la gravedad, la materia en movimiento o semejantes fenómenos, también gobiernan patrones meteorológicos, el movimiento del agua, y otras condiciones geológicas. Toda la naturaleza es regulada por estas leyes, no sólo la parte que nos convengan.”

En esa misma línea de pensamiento, Norman Geisler comentó:

“En un mundo físico donde hay agua para nadar y pasearnos en botes, algunos se ahogarán. Si hay montañas para escalar, tienen que haber valles a los cuales uno puede caer. Si hay autos para guiar, accidentes pueden ocurrir. Se podría decir de tornados, relámpagos, huracanes y otros desastres naturales que son productos de un mundo físico bueno. Por ejemplo, el propósito de la lluvia no es inundar o ahogar, pero el resultado de la lluvia puede incluir estos desastres. De la misma manera, aire cálido y frío son una parte esencial del mundo físico pero, bajo ciertas circunstancias, se podrían combinar para crear tornados.”

No nos podemos olvidar por un momento que estas leyes naturales no son selectivas o tienen la capacidad de ser violadas. Las mismas leyes que nos permiten cocinar nuestros alimentos también pueden quemar nuestras casas.

Por lo tanto, el hecho de que suceden catástrofes naturales no significa que Dios no existe o que Dios los provocó. Solamente que se conjugaron los factores para la ejecución de ciertas condiciones naturales. 

Recordemos que la gran creación de Dios es terminada con el hombre. Dios dio al hombre facultades explicitas de sojuzgar sobre la tierra, vale decir gobernarla. Este era el escenario perfecto en el que el hombre se desarrollaría. Pero ocurrió un evento que lo cambiaria todo, el hombre no obedeció, y este acto vino a constituir la separación de Dios y los hombres. Esta separación está teñida de un futuro no muy auspicioso, ya que Dios dijo al hombre producto de su desobediencia; “maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida”. 

Sin lugar a dudas que la humanidad viene haciendo mal las cosas, los científicos están de acuerdo en que el hombre es el principal responsable del calentamiento global, de la sobrepoblación, de la sobreexplotación etc… Dios nos entregó la tierra y no hemos sido capaces de ser buenos administradores de los recursos naturales. 

Lamentablemente estos fenómenos naturales que ponen en riesgo la seguridad humana van a seguir manifestándose, y no sabemos con qué intensidad. Es por esto que hoy más que nunca, se requiere que los hijos de Dios entendamos los tiempos que estamos transitando y comprometamos nuestra intercesión ante el trono de la gracia para recibir el oportuno socorro, como se mencionó anteriormente las leyes naturales fueron establecidas por Dios y el único facultado para anularlas, transformarlas o mitigarlas es Él. 

Chile ha sido un país que ha enfrentado grandes desastres naturales, pero la evidencia histórica nos hace comprender que el Señor ha tenido misericordia de nuestra patria, si solo a escasos cinco años nos tocó vivir uno de los terremotos de mayor intensidad en la historia y sin embargo las estadísticas de fallecidos cuentan tan solo a 525 personas, en Haití se vivió un terremoto de menor intensidad y los fallecidos llegaron a un poco más de 300.000 personas. Gracias a que hay un pueblo de Dios bendiciendo esta patria es que podemos contar esta historia, no nos cansemos, en nuestras manos esta orar por nuestra nación y por todo el mundo.

Hoy se hace necesario que el hombre entienda que ha equivocado el camino, solo Cristo puede revelar esta verdad y restaurar la vida. Es necesario llevar el mensaje de Cristo restaurador a la ciudadanía, esa es nuestra misión.

Finalmente Dios le quiere oír en intercesión, suplica y acción, Jesús dijo antes de ser entregado “mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos” 

Si usted no siente una comunión verdadera guiada por el Espíritu Santo, ore y pida perdón e invite a Cristo a que guíe su vida. Si necesita más ayuda en la vista principal de nuestra página se encuentran la dirección y teléfonos donde nos puede ubicar y estaremos dispuestos a ayudarle.

EL SEÑOR DE PAZ Y MISERICORDIA LE BENDIGA